Así es… tanto la OLPC de Negroponte, que pretendía dar “una laptop por chico” para aquellos países en vía de desarrollo, como la ClassmatePC de Intel, que salió a dar batalla para no perder un (supuesto) enorme nicho, están casi que relegadas al olvido, tanto por sus costos y limitaciones tecnológicas, como por la dificultad de hacer llegar estos equipos a quienes realmento lo necesiten y además tengan los medios para poder utilizarlos…
Si quieren saber un poco más, acá hay una reflexión de Facundo Arena en su blog Alternaria.tv, que me pareció muy interesante.
Espero sus comentarios…